20 / 04 / 2020 | Destacado    
Hoy se cumple un mes de cuarentena. Y a lo largo de este tiempo, todxs lxs docentes de las dependencias de la

Universidad Nacional de Mar del Plata

hemos enfrentado una situación impensada tan solo unos meses atrás. Lo hemos hecho de una manera que conmueve.

Durante este tiempo, poco a poco, hemos tenido que organizar nuestra vida privada de una manera diferente. Por un lado, la cuarentena en nuestros hogares supuso redescubrir rutinas, atender exigencias, realizar las tareas cotidianas y una transformación en el uso del tiempo que implicó un gran desafío.
Por otra parte, esta situación también ha cambiado la manera en que estamos trabajando. Rápidamente, la mayoría de lxs docentes nos hemos visto obligados a redescubrir el uso de las tecnologías para poder hacer nuestra tarea en nuestra casa. Con mucha voluntad, cierta audacia, a veces sin demasiada convicción y haciendo frente a las condiciones que nos impone la nueva dinámica familiar, todxs lxs docentes nos lanzamos a intentar establecer una canal de comunicación con lxs estudiantes para lograr mantener un vínculo que define lo que somos.
De este modo, con las herramientas que tenemos, hemos logrado que la universidad pública, gratuita, popular sea una realidad para muchxs estudiantes. Estos también han tenido que enfrentar esta situación como han podido. La pandemia desnudó las dificultades de muchxs de ellos en el mercado laboral, las desigualdades de acceso a la tecnología y puso en tensión, de una manera diferente sus vidas. Pese a todo, entre el estudiantado predomina mayormente la empatía con todxs lxs otrxs que integran y construyen la comunidad de la UNMDP.
Las autoridades también han aprendido en este camino. A pesar del desconcierto inicial, que predominó mayormente, todas las instancias de conducción han marcado líneas, revisado sus postulados y han dado respuestas a las demandas de los docentes y estudiantes.
Finalmente, debemos reconocer el esfuerzo de lxs compañerxs del personal universitario. Su dedicación y esfuerzo garantiza el funcionamiento de procesos indispensables para la continuidad de la UNMDP.
Estudiantes, docentes, personal universitario y autoridades, estamos aprendiendo sobre la marcha. No han sido pocas las veces que se detectaron sobreexigencias que provienen de no tener en cuenta las limitaciones materiales, tecnológicas, laborales, los grupos de riesgo, la vida familiar y el sinnúmero de particularidades de cada uno. Pero son muchos los ejemplos que demuestran que ha sido posible hacer una parte importante de nuestra tarea.
LOS DESAFÍOS QUE VIENEN
El balance es positivo aún en este contexto donde nada es normal. La UNMDP en su conjunto no solo ha ofrecido respuestas al interior de su comunidad, sino también se ha proyectado a acompañar mediante distintas iniciativas a otros sectores de la sociedad. Por un lado, buscando fortalecer con su experticia los medios de prevención frente a la pandemia y, por otra parte, acompañando mediante iniciativas solidarias a todxs aquellxs que se han visto fuertemente afectados por la crisis económica generada por el COVID 19.
Existe cierto consenso entre los especialistas respecto a que esta pandemia seguirá acompañándonos por un largo tiempo y que seguirá transformando nuestra vida cotidiana. Es esperable que pasen meses, quizá todo este año, hasta que podamos volver a nuestra actividad docente tal como la veníamos realizando. Y si las clases regresaran al aula, cuando sea que regresen, la distancia social requerida, los espacios disponibles y la masividad de las materias requerirán de enormes e imaginativos esfuerzos para lograr su concreción. Además, en el segundo semestre de este año se habrán acumulado las actividades prácticas que no pudieron desarrollarse en el primero.
Todxs lxs integrantes de la UNMDP debemos prepararnos para ello.
La reciente resolución tendiente a lograr que algunas, o quizá muchas, evaluaciones parciales y finales puedan concretarse de manera virtual, generará también nuevos desafíos. Muchos integrantes de la comunidad universitaria aprenderemos a utilizar nuevas herramientas o utilizarlas de otro modo. En las recomendaciones surge con claridad que, además del conjunto hay dos poblaciones de estudiantes sobre las que habrá en principio una mayor atención: los que están por recibirse y los ingresantes. Nuevamente, todxs lxs integrantes de la UNMDP debemos prepararnos para ello.
Una de las premisas básicas consiste en no olvidar que todos estamos dando nuestro mayor esfuerzo.
Como ya hemos dicho en otro comunicado, consideramos que no podemos fingir normalidad ni exigirnos más de lo que podemos dar. Solo mediante la comprensión de lo excepcional de esta situación podremos lograr sacar aprendizajes que fomenten la solidaridad y contribuyan a salir fortalecidos de esta situación. Es por ello que apelamos a todxs los integrantes de la UNMDP a continuar realizando este esfuerzo.
Otra premisa consiste en prepararnos para un escenario de mayor dificultad. La UNMDP no estará exenta de lo que sucede puertas afuera. Debemos seguir acompañando las medidas que el gobierno nacional propone para enfrentar esta pandemia. Cuidándonos nosotros podremos cuidar a lxs otrxs. Es necesario comenzar a discutir los planes a futuro pensando en plazos distintos y nuevos desafíos.
Seguramente hay muchas cosas por mejorar. Pero no ser tan duros con nosotros nos permitirá reconocer que hemos hecho bastantes cosas bien y valorar el esfuerzo que venimos haciendo.
LA ACCIÓN GREMIAL EN TIEMPOS DE COVID 19
En este contexto los gremios universitarios tenemos una responsabilidad central. Nuestra federación y sus asociaciones de base tenemos la obligación de garantizar los derechos de lxs docentes. Esto exige reconocer que debemos prepararnos para una discusión acerca de la llamada “virtualizacion” de la educación superior, que no ocupaba un lugar preponderante en la agenda gremial ni fue aceptada como tema por parte del CIN cuando se discutió el Convenio Colectivo de Trabajo.
En este aspecto es crucial que avancemos en una propuesta que reglamente este modo de trabajar y ofrezca respuestas en el corto y mediano plazo.
Asimismo, tenemos que prepararnos para discutir nuestras condiciones de trabajo en un contexto donde las restricciones económicas seguramente se acentuarán. Es crucial garantizar una mejora en las condiciones salariales en un contexto en el que la inflación se mantiene alta.
También debemos continuar con la tarea de ayudar a quienes más lo necesitan. No sólo lxs docentes universitarios estamos sufriendo los efectos de esta pandemia. Muchxs están viviendo el desafío de lograr subsitir en una economía que no da respuesta. La Central de Trabajadores de Argentina, como muchos otros actores gremiales y solidarios, coordina los esfuerzos de los gremios y trabaja codo a codo con las autoridades nacionales, provinciales y municipales para ayudar a todxs.
Por último, tenemos que coordinar esfuerzos y no caer en confrontaciones sin sentido. Todxs lxs integrantes de la comunidad universitaria estamos comprometidos en esta tarea. Lxs autoridades, el personal universitario, lxs docentes y lxs estudiantes, tenemos que priorizar los consensos que nos permitan construir una mirada en común para los desafíos que se avecinan.
Solo así lograremos enfrentar los desafíos que tenemos por delante
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