08 / 08 / 2018 | Noticias culturales    

Domingo 5 de agosto, 16.00 y 18.00 hs. preestreno exclusivo: festival  de Mar del Plata 2017,  premio  en competencia: mejor película y mejor actor
INVITACIÓN DE BODA (Wajib, Palestina 2017). Dirección: Annemarie  Jacir. Guión: Annemarie Jacir. Fotografía: Antoine Herbelé. Montaje: Jacques Comets. Elenco: Saleh Bakri, Mohammed Bakri, Maria Zreik, Lama Tatour, Tari Kopti, Monera Shehadeh, Samia Shanan, Ossama Bawardi, Jalil Abu Hanna, Ruba  Blal.  Duración: 96 minutos. Calificación: apta mayores 13 años.  PREMIOS: FESTIVAL DE CINE DE MAR DEL PLATA 2017: MEJOR PELÍCULA Y MEJOR ACTOR / FESTIVAL DE CINE DUBAI 2017: MEJOR PELÍCULA Y MEJOR ACTOR / FESTIVAL DE LONDRES 2017:  PREMIO DEL GRAN JURADO / FESTIVAL DE CINE AMIENS 2017: MJOR PELÍCULA Y PREMIO DEL PÚBLICO /  FESTIVAL DE CINE DE LOCARNO: PREMIO MEJOR DIRECCIÓN Y PREMIO DE JÓVENES.
     La guionista y directora palestina nacida en Belén Annemarie Jacir, nos ofrece en este su tercer trabajo largo de dirección, una comedia sutil y elegante en la que bajo la apariencia de un relato divertido, cuenta las vicisitudes de un hijo que desde la Italia donde vive, regresa a Belén con su familia cristiana, para ayudar en la boda de su hermana que está organizando su Padre a la manera tradicional. Bajo esta leve historia en apariencia, la directora nos ofrece un relato en el que sabe ir sembrando constantes puntos de interés que atrapan al espectador a la vez que nos muestra la vida cotidiana de una familia palestina en un Belén bajo la constante presencia israelí. En 2009 pudimos ver una obra anterior de ella, donde también se encargaba del guion y la dirección, La sal de este mar, en la que ya se podían apreciar las virtudes de su trabajo y que en la obra que nos ocupa alcanza la plena madurez.
   A lo largo de Invitación de boda (Wajib) podemos disfrutar de la excelente interpretación de los actores que nunca sobreactúan y en situaciones en las que vamos conociendo la vida de los palestinos de una manera indirecta, sin caer nunca en el panfleto ni el melodrama, pero a la vez sin dejar de mostrar los graves problemas bajo los que se desarrolla su vida diaria. Solamente en la escena final, podremos ver un intenso momento en el que saldrán a la luz muchos de esos problemas que se han ido mostrando de refilón durante el metraje, a través de la radio, con la que por cierto se inicia  Invitación de boda (Wajib), o de grandes personaje secundarios de una humanidad tal que enriquece el relato dotándole de gran profundidad. Todo ello sin perder en ningún momento la vis cómica bajo las constantes discusiones de padre e hijo a lo largo del film.
   Annemarie Jacir mantiene el ritmo, que en ningún momento se hace pesado ni lento como tantas veces ocurre en este tipo de obras, y sabe sacar de sus protagonistas grandes interpretaciones. Destaquemos en primer lugar al Padre interpretado por Mohammad Bakri, que además de actor es también director, que nos regala una extraordinaria interpretación contenida, llena de matices que hacen al personaje profundamente entrañable dentro incluso de sus contradicciones. La directora nos recuerda al gran Billy Wilder que también viniendo del guión, conseguía que el espectador comprendiera a sus personajes, aunque no compartiera sus decisiones. Junto a él, Saleh Bakri interpreta igualmente de manera contenida al hijo que ha venido de Italia y que siendo de otra generación no comparte la posición del padre aunque la respeta. Le hemos podido ver en otras obras anteriores como La Banda que nos visita (2007) o La Banda de las mujeres(2011).
   En definitiva, Invitación de boda (Wajib) es una comedia divertida, entretenida, que te mantiene todo el rato con la sonrisa en los labios a la vez que sabe mostrar la dura realidad bajo la que viven los palestinos, pero que respeta al espectador dejando que saque sus propias conclusiones sin echarle en ningún momento un discurso panfletario, por más que pudiera tener sobrados motivos para hacerlo. Altamente recomendable.  Chusé  Inazio Felices (El cine en las sombras).

 Domingo 12 de agosto, 16.00 y 18.00 hs. preestreno exclusivo:
AMORES FRÁGILES (Amori  che non sanno stare al mondo, Italia 2017).  Dirección: Francesca Comencini. Guión: Francesca Comencini, Francesca Manieri y Laura Paolucci. Fotografía: Valerio Azzali. Montaje: Ilaria Fraioli. Elenco: Lucia Mascino, Thomas Trabacchi, Valentina Belle, Iaia Forte.  Duración: 92 minutos. Calificación: apta mayores 13 años. NOMINACIONES: SINDICATO NACIONAL ITALIANO DE PERIODISTAS CINEMATOGRÁFICOS 2017: MEJOR ACTRIZ Y MEJOR ACTOR DE REPARTO / FESTIVAL DE CINE DE LOCARNO 2017: MEJOR DIRECCIÓN

“Antes que volver contigo me suicidio” no puede querer decir nada bueno. Pero para Claudia, sí. “¿Ves? Eso es una  declaración de amor”. No obtiene respuesta. Y no la obtiene porque Flavio no quiere que le escriba más por whatsapp ni se comunique con él. Esa obsesión amorosa de Claudia la lleva a extremos que aquí no vamos a contar, pero que cualquier alma desesperada podría -o no- llegar a comprender o, tal vez , imaginar.
Pero el problema de Claudia, según ella es que no sabe dónde está su amado. El problema es que los dos no están tras lo mismo. Y que ella es algo obsesiva compulsiva. Amores frágiles es un drama romántico, con algún toque de comedia, alguno de ellos motivado por la pasión desmedida devenida en aparente locura. “Eres violenta y te haces la víctima, y no seré prisionero de un sueño que no comparto”, le dice Flavio cuando aún era pareja. Fueron siete años, y estaban por contraer matrimonio. Ella llora. “Sos una topadora que no se detiene hasta alcanzar su objetivo”, insiste a las tres de la madrugada el (ex) amado. Hay charlas que hay que tener para conocer a la persona que uno tiene en frente, o al lado. Pero si le dicen “Te miro y sé que quiero estar contigo por siempre”… Francesca Comencini es hija de Luigi, el director de Pan, amor y fantasía (1953). La hija es más explícita en el retrato de la pareja. Aquí, le interesa Claudia, que como Flavio es profesora universitaria y que, desairada, cree encontrar en una estudiante lo que ya su ex no puede brindarle. Lo que busca Claudia es lo que el espectador debe descifrar. Porque Comencini deja abierta, quizá demasiado, la interpretación de lo que pasa por la cabeza y el corazón de su protagonista. Pablo O. Scholz, Clarin, jueves 19 julio 2018

Domingo 19 de agosto, 16.00 y 18.00 hs. preestreno exclusivo:
LUNA: UNA FÁBULA SICILIANA (Sicilian ghost story, Italia 2017). Dirección y guión: Fabio  Grassadonia y Antonio Piazza. Fotografía: Luca Bigazzi. Montaje: Cristiano Travaglioli. Música: Anton Spielman. Elenco: Julia Jedlikowska, Gaetano Fernandez, Coriine Musallari, Lorenzo Curcio. Duración: 122 minutos. Calificación: apta mayores 13 años.  PREMIOS DAVID DE DONATELLO 2018: MEJOR GUIÓN, FOTOGRAFÍA Y MEJOR DIRECCIÓN. FESTIVAL /  SUNDANCE 2017: MEJOR GUIÓN / FESTIVAL DE CINE ZAGREB  2017: MEJOR PELÍCULA.
    Cuando fue secuestrado por la mafia siciliana, Giuseppe Di Matteo tenía apenas 12 años. Corría 1993 y la sociedad italiana recibía esa impactante noticia que veinticuatro años más tarde retomarían, para llevarla al cine, Fabio Grassadonia y Antonio Piazza, los mismos de la celebrada Salvo (2013), otra historia de mafiosos, pero más seca y terrenal que Luna: Una fábula siciliana, exhibida y elogiada en la Semana de la Crítica de la última edición del Festival de Cannes y en el reciente Festival de Mar del Plata. El desenlace real de aquel secuestro tuvo tintes macabros, pero el foco de la película no está puesto estrictamente ahí.  Con pericia y mucha imaginación, los directores apuestan en su relectura por la cruza del thriller con la historia de un romance adolescente de aliento shakespeariano y la fantasía gótica. A medida que el relato avanza, la conexión sobrenatural entre los dos jóvenes protagonistas se hace más patente, una deriva que enriquece el notable trabajo de fotografía y de sonido.     Sugestivo, sombrío, melancólico y recargado de simbolismos, este film atípico plantea más interrogantes que certezas y se interna en los paisajes de la fábula y los cuentos de hadas de los hermanos Grimm. Transforma una realidad tortuosa e inapelable en una poética epopeya contra la violencia, el silencio y la complicidad abordada con la coraza indestructible del amor. Alejandro Lingenti, La Nación, 14 diciembre 2017.–