A fines de 1983, con el retorno a la democracia, un grupo de docentes de la Universidad Nacional de Mar del Plata comienza a reunirse con aspiraciones de participación gremial y crea la ADI – Asociación de Docentes e Investigadores-, que fue presidida por Iñaki Galarreta, de la Facultad de Ingeniería. En su constitución tomaron como base los estatutos de una vieja organización de la Universidad de La Plata, que tenía un nombre similar. En la discusión y posterior redacción de los estatutos participaron mas de un centenar de docentes. Esa agremiación fue co-fundadora de CONADU e integró su Mesa Ejecutiva, pero desapareció rápidamente en un contexto carente de luchas gremiales. Luego de un paréntesis de cuatro años, cuando comienza la crisis del Plan Austral, los docentes vuelven a nuclearse a principios de 1987, generándose una estructura provisoria con representantes de la mayoría de las unidades académicas, que presidida por la Facultad de Ingeniería, estableció un plazo de un año para la elaboración de un Estatuto. El 31 de agosto de 1988, hace poco más de 12 años, se aprobó el nuevo Estatuto constituyéndose ADUM – Agremiación Docente Universitaria Marplatense -. La Comisión normalizadora, integrada entonces por Darío Martínez, de Ciencias Exactas, Jorge Maestropaolo, de Arquitectura, Leopoldo Montes, de Agrarias, Roberto Stimler, de Ingeniería y Rodolfo Worschitz, de Humanidades, convocó a las primeras elecciones a fines de 1988 donde se presentaron dos listas y fue elegido el primer secretario general de ADUM, Darío Martínez.

La creación de ADUM, como ya lo mencionáramos, se generó en el contexto de las luchas docentes de los finales de 1987, junto a los 50 días de paro de la CONADU, en coincidencia de la marcha blanca de CTERA de marzo de 1998 y en conexión con el retraso de los salarios en el marco del sostenido proceso inflacionario que involucraba a la sociedad en su conjunto.

En la vida de nuestro gremio se destacan dos períodos con distintas características: el primero, desde 1988 a 1992, caracterizado por la consolidación institucional, la obtención de la inscripción gremial, la creación de la obra Social -SUMA- y la promoción de la Carrera Docente y el siguiente desde 1993 hasta la actualidad, constituyó una etapa de crecimiento sostenido y multiplicación intensiva de actividades, en el marco de una tenaz resistencia y lucha contra los permanentes embates de las políticas oficiales que han deteriorado la vida de la Universidad Pública y de los asalariados en general, ejemplos: el Régimen laboral docente, la ley Federal de Educación y de Educación Superior, los recortes presupuestarios, política de incentivos, pagos en negro, privatizaciones, flexibilización laboral, nueva ley laboral.

Entendimos también que debíamos emprender una lucha común y solidaria que abarcará no sólo a trabajadores sino a otras entidades sociales y los desocupados, entonces, junto a otros sindicatos impulsamos la filial marplatense de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que significó y significa una manera de hacer política gremial distinta de la CGT y sus políticas empresariales aisladas de los cada vez más graves problemas laborales , económicos, sociales y culturales. Además, hemos participado activamente en la organización y coordinación de acciones vinculadas a la reivindicación de las víctimas de terrorismo de Estado y la defensa de los Derechos Humanos.

La tenaz y atenta defensa de los derechos de los trabajadores docentes universitarios sumada a la provisión y gestión de un conjunto de servicios, y actualmente, en la sexta comisión directiva, la implementación de un programa de capacitación docente gratuita acordada en las paritarias locales, que iniciaremos en estos días, ha permitido que hayamos pasado de 650 afiliados a más de 1200.

Creo que sería injusto no ponderar y valorar la conducción de éste último período, que supo y pudo sumar capacidad de trabajo y de análisis, sentido común, gestión y administración ordenada, coherencia ideológica, fervor, militancia y espíritu idealista, con el protagonismo ejemplar de Sergio – Socki – Cirese y Pedro Sanllorenti, que se complementaron magistralmente. Algunos de nosotros los hemos acompañados desde el principio y estamos orgullosos por ello y otros muchos se han ido sumando en la mesa ejecutiva, como Congresales, Delegados de las Unidades Académicas, y colaboradores; hoy es un día de alegrías y de convencimiento de que junto a la casa inauguramos una nueva etapa de nuestro gremio, más integradora y participativa.

Esta casa fue producto de dos años de conversaciones y negociaciones, bastante complicadas, difíciles, tengo grabada la imagen de Socki, quién nos acompañó a ver este lugar por primera vez y de sus apasionados argumentos profesionales y políticos en favor de su adquisición. Y por qué no terminar este relato con un lugar común, a veces los lugares comunes son bellos productos de la sabiduría popular: Desde hoy ésta es la casa de todos, gracias compañeros y a disfrutarla.

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